|
Quiero seguirte, Señor,
en medio de este mundo;
quiero seguirte
en medio de tantas dificultades,
en medio de una sociedad
que pasa cada vez más de ti;
en medio de tanta gente que,
sin saberlo,
está hambrienta y necesitada
de algo que la llene de verdad.
Quiero seguirte, Señor,
porque sé que me necesitas para crear un mundo
en donde reine cada vez más,
la justicia, el amor y la paz;
un mundo donde todos
se puedan llamar algún día
hermanos de verdad;
un mundo donde todos
te reconozcan
y se acerquen de nuevo a ti;
un mundo donde la única ley sea
amarnos como tú nos amastes.
Hoy, Señor, quiero renovar
mi opción por ti.
Quiero decirte que sigues siendo importante en mi vida,
|
|
que te necesito.
Quiero decirte que sin ti
estaría perdido y desorientado
porque tú eres luz para mis ojos
y calor para mi alma.
Sé, Señor, que tenerte
en el centro de mi vida
no es fácil,
que las dificultades aflorarán
sin yo buscarlas.
Algunas veces
serán los que me rodean
que me invitarán a dejarte;
otras será mi pereza, mi comodidad
mi orgulo, mi "yo".
A pesar de todo,
quiero lanzarme en el vacio,
quiero apostar por ti.
Porque sé que sólo
quien apuesta en esta vida
es capaz de ganar algo;
porque sé que seguirte
es hacer un ejercicio
de confianza total
y yo estoy dispuesto a realizarlo,
porque tu no me va a defraudar.
|
|